Hoy salgo a jugar nuevamente con los pies de puntas, sobre este cielo que soy,
sobre la luna que sos, sobre el suelo mugriento, donde sigo mi carne crecer,
me acuesto y me levanto como un zombie a punto de regresar a su lecho.
Otro noche más sin verla seria el pánico, la locura, el abandono, la perdida, la caída, el miedo otra vez.
vuelvo a preguntarme si no debería salirme de todo esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario