sábado


Saber que carajos queremos en esta vida nunca es fácil. Por eso somos estupidos, porque somos francamente niños.
Es duro ser, sentirse bien. Lo bueno que es para los demás para mi me resulta dañino. No me hacen feliz las historias de seres sensibles que no soportan el mundo y se vuelan la cabeza. Aunque yo estoy llendo por el mismo camino desde que empezé a creer en mi. Llamemoslé inspiración barata a lo divino y veamos como las cosas carecen de sentido alguno. 
Documental que no es documental sino una medicoridad visual constante, una perdida de concepto. 
Documental que son muchas veces partes mal editadas de videos, trozos de filmaciones que remiten a un pasado indiscutible.
Estoy completamente seguro de que ya no vuelvo. Creo que de esta enfermedad ya no hay retorno. Y no es un mal que me aqueja siempre, no es verdad. A veces es una sana costumbre, un canal de descarga ansiosa y refulgente que se trepa en mi carne y que tiene que ser expulsada. 
Es ineludible no poder liberarme de estos sentimientos. Como lo es esta ¿carta? O por la manera en la que escribo. Ni acaso supongo que te preguntarás con todo esto. No necesito más preguntas. Ahora solo es tiempo de respuestas. Y las suposiciones ya no son parte de este juego.
Es una lastima que vea las cosas de este modo. No es como quiero, ni tampoco quise llegar a esto, el momento que nunca imaginé. Estos momentos de ver como el cadáver es devorado. Deseo ahora adelantar a máxima velocidad toda esta fucking película, con el sincero gesto de quien no le gusta lo que ve ni lo que oye.
Palabras más, palabras menos, es mi dolor inconsciente. Lo siento. Es esta tristeza que no ves en mi, por que no estas y por que has llegado a desenterrarla pero no a absorberla tanto como para que yo, en esta noche y a esta hora, llegue a pensar en estas cosas que no son deseables para nadie. 
Dentro de muy poco, mi cuerpo se meterá en su cama, y con él su mente, mi cabeza. Mi cuerpo descansará plenamente, olvidándose de todo para amanecer y dar otra experiencia de si. 
La mente es mucho más compleja, al fin y al cabo es ella la que rige nuestros propios sentidos y movimientos. La mente tardara en dormirse hasta que se acaben las neuronas pululando en pensamiento. Soy un hombre cobarde al fin. Me dejo vencer por el arraigo de la voluntad. 
Quizá esta vez sirva para darme cuenta de algo.
Cuantos discos sin ser escuchados, cuantos libros sin ser leidos, cuantas casa tomadas sin ser levantadas de nuevo para otro fin, dar cobijo al ausente de remedio. 
Mañana, al levantarme, desayunaré polvo de la mesa, los residuos de la noche de ayer que es hoy, tan así, solitaria y calma, paranoica y muerte.
En medio de este caos estrepitoso, escribo que me gustas. Y mucho.

w, te ama.


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