Camino, camino, camino y sigo caminando. Mi psicóloga me dice que camine, ¿Serán estos mis andares?. Solo me reservo desobedecerle un consejo. ¨Camina por la vereda del sol ¨.
Las calles están vacías, las calles por donde camino una y otra vez.
El viento pega frío en mi cara. al menos no llueve aquí afuera, el día está nublado.
El charco haciendo el mismo dibujo de agua como cada vez que llueve.
Todos caminamos pensando que estamos viviendo. ¿Por qué estoy en éste mundo? ¿Por qué vine? ¿Para qué vinieron?. Mi sueño es llegar a la felicidad. ¿Cuán lejos estoy de ella?.
Sólo son instantes que se esfuman, efímeros.
Sólo es un pretexto, inventado para creer que sigo de pie por algo.
Cansa el camino cuando me lo dicto la parte que queda de mi propio ser. El camino sin fin que no-sé hacia donde me llevará.
Tanta gente por todos lados, tantos ruidos. Todo resuena a su vez en mi ser.
Niños correteando en la obscuridad, un anciano con boina, una dama escoltada por su pareja, los rostro, gestos, miradas, colillas de cigarrillos, edificios altos con sus propagandas en el aire.
Caminar siempre con la vista fija al suelo (...Y si!,es mejor el suelo que cruzar la mirada con alguien y deshacerte por culpa de la inseguridad).
¿Qué pasará cuando me muera? Cuando mi corazón no tenga un solo latido más, por ahí encuentre o haya encontrado lo que buscaba, lo que buscaba antes de morir.
A cada instante siento que muero. Vi rostros agotados, el brillo de sus ojos parpadeaba queriendo decir algo a no-sé quien.
Hoy, está llena de reflejos, sombras, espejos. Como los ojos. Estoy pensando a cada momento, por no decir a veces, en lo que sucede internamente en los demás, tanto que me olvido de lo que me pasa y me contagio de ellos. Aunque se que todo lo que me pasa y está guardado dentro mio ya no se borra.
Y a decir verdad me genera miedos. Hay pequeñas cosas que nos hacen sonreír.
A veces las pequeñas cosas nos dan un rato de felicidad mucho más que las grandezas.
¿Soy real o nunca desperté?. Nacimos de un sueño, todo comienza al despertar del sueño. Y lo que sigue es volver a encontrarlo.
Debo estar soñando, porque nada está en su lugar, porque no entiendo el significado de vivir, no sé lo que estoy haciendo.
Son impulsos, y un día te despertás y te dicen:
Quizá sin ser tan orgullosos hubiéramos elegido adherirnos a nosotros mismos y dejar bien marcada nuestra huella de lo que somos y para que estamos aquí.
Es una elección saber cuando parar y como detenerse.
Es una elección personal también, elegir el momento del habla y el momento de la escucha.
Hoy, la tristeza acumula aun más tristeza.
Debo estar soñando, porque nada está en su lugar, porque no entiendo el significado de vivir, no sé lo que estoy haciendo.
Son impulsos, y un día te despertás y te dicen:
- "Usted no está bien de la cabeza".
Y un día estás despierto y te dicen lo mismo.
Quizá todo sea un error atávico. Quizá no nos conformamos con más.Y un día estás despierto y te dicen lo mismo.
Quizá sin ser tan orgullosos hubiéramos elegido adherirnos a nosotros mismos y dejar bien marcada nuestra huella de lo que somos y para que estamos aquí.
Es una elección saber cuando parar y como detenerse.
Es una elección personal también, elegir el momento del habla y el momento de la escucha.
Hoy, la tristeza acumula aun más tristeza.
w.
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