jueves

¿seré capaz de disfrutar estas fiestas?.


Arrastro el mouse para saber cuando fué que escribí aquí por ultima vez.
Arrastro el alma y mucho más que eso. Mi cuerpo se ve derrumbado en un mar complejo, como empujado sin voluntad, en contra de sus deseos pensados, vividos y añorados; derrotado por una bruma que no logra sucumbir a los placeres inquietos de la vida.
¿O será así la muerte?
Tiempo atrás ella me re-gustaba, traía una cartera colgando de uno de sus hombros, pero no decía nada, miraba al vacío y se alejaba sin prisa.
Escribo que la estuve soñando, escribo que la estuve pensando. Pero que no he podido localizarla en todo este tiempo; que ya parece un siglo que no sé nada de ella. 
Nada de café ni drogas, nada de alimentos activos al colesterol. Ninguna dieta ni otro sinsentido.
Escribo que la amo y ni eso le da por satisfecha. Sádica nenita cruel. Y es mejor así, dado que nunca fuimos ni seremos nunca seres conformes. Quizá me equivoque más de lo pensado y eres muy parecida a mí, más de lo que tu también te has creído.
Si el océano te separa no fuí yo quien regó ese mar con lágrimas 
Esto podría ser un cuento. Esto podría ser una metáfora. Esto podría ser una analogía. Este relato podría ser un hologarama. 
Entonces la tragedia nos iguala. Verdad? 
el cansancio 
como me gusta ignorarlo
el silencio
como me gusta romperlo
Escribo por que es un acto de vomito metafísico muchas veces para mí.
No por ser un niño tomes mis palabras con total imprecisión.




w.

No hay comentarios:

Publicar un comentario