sábado
No festejo mi cumpleaños. mucho menos las fiestas navideñas, excepto que alguien se anime a visitarme u organizar por asalto visitas sorpresas y regalarme un poco de un estado de ánimo más latente que el mío propio.
Desconozco porqué pero fin de año, para mí es una fecha particular. No me mueve a hacer balances ni reflexionar sobre lo hecho y acontecido en el año, ya que para mi la historia sigue su curso y transcurso natural y artificial. Esa misma dualidad de la que somos parte como consecuencia de su fenómeno; sin prioridad ni interrupción de la gente que construyo la noción del tiempo y espacio.
Yo solo sé que se tiene certeza de que se sigue viviendo y de que, por ende, nuevas vivencias vendrán. Y que todo cambia o se expande, o que todo se pudre y agoniza.
Ültimo día del año que se va, comienzo nuevo de otro, se tiene conciencia solo de eso, un cambio de fecha, un cambio de guía telefónica, un cambio de agenda, de calendario , un cambio de almanaque, si se tiene, colgado o pegado en alguna parte de la casa en la que se vive.
Hay todo un mundo de cosas e intereses, todo un mundo de personas que no conocemos y que hacen que las cosas sucedan mas allá de nuestros propios actos, elecciones e intereses. Imbuidos todos en un mundo donde todo puede pasar, vivimos fluctuando tratando de sobrevivir y de captar algo de esa ilusión que es la que permite a uno seguir con vida en este escenario de actores que somos.
Hoy, después de mucho, elijo pasar en soledad esta noche de año nuevo. Sin viajar y sin estar con quienes estimo, amo, necesito y quiero; y que de un modo cordial, atento y con gesto transparente de bondad me invitaron a pasarla con ellos, junto a sus familias. Amigos y amigas de distintos grupos, sabiendo que permanecería aquí, en la ciudad, intentaron convencerme con total bondad y atención para que no la pasara solo. Por eso no es una circunstancia la soledad de este día que me toca sino una elección propia.
Me ocuparé de temas domésticos. Limpieza, reestructuración de cuentas y abandono de hogar. Situaciones difíciles de sobrellevar toda en un mismo día. Un plan que se vence y se cae. Otro modo de pensar como seguir las cosas y buscar alternativas, pensar en renovar esto y solucionarlo. Aunque sepa que haya solución, aunque sepa que no me rendiré, no esta para nada bueno que todo te caiga un 31 de diciembre, por mas que signifique lo que sea para cada uno. Pero las malas noticias arruinan los planes y las ganas y el entusiasmo. Pero siempre creo que los cambios suceden por que el destino te quiere advertir algo.
Es el destino el que se presenta de dos modos nada más. O te atrapa y te enreda, sorprendiendote en el momento menos esperado, o te tira algunas señales de aviso que si no estás atento a eso, son más infelixibles, duras, pesadas; difíciles de llevar y sobreponerse luego cuando te caen. La única cuestión para quien elige ser libre absolutamente en su vida es estar siempre preparado para lo que pueda acontecer.
w.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario