viernes



Siempre me encuentro especulando, recuerdos que provienen de un futuro no tan distante. Inagotables; como queriendo alcanzar lo que jamás me llenará, y estar consciente de ello, claro está. Cuán patético es saberlo y aún así seguir allí imaginándolo todo como una historia que nunca termina, que se enreda y vuelve a comenzar de mil maneras diferentes, de mil maneras posibles.
Se muy bien cuán enfermo es el papel que me ha tocado representar. Parezco no darme cuenta de nada, estar siempre al límite, improvisando. Pero nada de eso es verdad, todos mis actos son premeditados.
Y ahora que la noche ha terminado, la luna parece traerme una suerte de esperanza encarnada en un abrazo cálido y dos o tres besos indescifrables. Sin poder disfrutarlo por completo busco acurrucarme en la eternidad de ese instante. Una lágrima que corre por mi mejilla impaciente. ¿Y ahora qué?. Y ahora fingir espontaneidad con el fin de, ehmmm... de nada, sólo fingir mientras mis brazos adormecidos te regalan otra fatal ilusión, otra falsa expectativa. Y así con todos las lunas, viviendo de un recuerdo casi ficticio, imaginado por demás, confuso para ambos; muchas veces me he preguntado hasta dónde es verdad, hasta dónde fue pensado, y hasta dónde seguiré pensándolo. Hasta la próxima escena, of course.

w: you already know this is a happy note after all



No hay comentarios:

Publicar un comentario