sábado

todos los años cumplo dos veces los años.

Nació en la madrugada de otoño con pelos negros y una piel arrugada y rojiza, como la de tantos otros bebes.
Sus padres pensarían que nacería normal, luego del lapso común de nacimiento. Nueve meses.
Esta vez se adelantó y fue a los siete meses. Pero luego de todos los exámenes pertinentes, que se hacen con una cuota de miedo adicional, la calma volvió al menos por un tiempo corto al círculo familiar y pretendieron gozar de la felicidad que trae aparejada la llegada de un nuevo miembro al hogar.
Tiempo atrás hubo un intento anterior, pero el niño falleció a los pocos días de haber nacido.
Más exactamente, a las tres noches de haber nacido.
Luego vino éste, el nuevo bebé.
Que ahora no soy yo.
convertido en hombre,
o algo cercano a ello.
El niño,
Que alguna vez fui.




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