miércoles




Dos noches. Dos ambientes distintos. Dos lugares sonoros diferentes. Dos mujeres a las cuales nunca había visto en mi vida. No sé si tengo ese aspecto de drogodependiente, de contener esa enfermedad o característica. Pero las dos me invitaron a tomar cocaína. ¿No tienen otra cosa para ofrecerme?. ¿Al menos un trago, un cigarrillo de marihuana, un fucking flyer con alguna fecha copada, unos minutos de conversación?. Naaaah. ¿Por qué diablos me invitan a tomar cocaína?. A mi!, justo a mi!!!.
Me pregunto por que lo hacen. Una de ellas me explicó que debía darme algo a cambio del fanzine que le regalé, después de haberme insistido en que vayamos a picarla. Me dice que tiene muchas ganas de escucharnos. La otra, sencillamente se acercó a mí con una botella de agua mineral, sábado en una party en un club nocturno muy estilo mod 60's. Pendejada por doquier (cosa que antes no era frecuente ver). La chica no dijo una palabra, me tomó la mano y me ayudo a cerrarla. Una pequeña bolsa de nylon cerrada con cinta adhesiva. Me sonrió y volvió con sus amigos a bailar canciones de The Stooges que un dj pasaba, reproducía, pero no tocaba. Era tan sencillo. Variando pistas, movía los faders de lado a lado, o solo subía y bajaba esos canales y la gente se agitaba, volviéndose loca.
Aplaundian al dj, no a al músico, no al creador, sino al medio. Incomprensible sigue siendo para mi este tipo de fenómeno ciego. Pero bueno al menos la música era lo que realmente importaba.
Cuando decidí irme me encuentro en la puerta con Marce, un ser especial. Hablamos e intercambiamos cierta información. Supongo que yo estoy más sorprendido que él al encontrarmelo. Me cuenta de su nueva relación, de un nuevo proyecto musical que esta demeando, algo totalmente novedoso, impensado para mí, toda una sorpresa. Luego cambia de tema y me dice que estoy loco. Ok!, eso no es ninguna novedad, man. Pero está bien. Al menos suelo confiar en la honestidad de los conocidos, y en su sinceridad más que nada, por supuesto.
En menos de un mes, me ofrecen dos veces cocaína. La primera vez supe que hacer con tal regalo. Pero hoy es madrugada del miércoles.
Todavía no sé que hacer con el último regalo. Guardado está esperando su extinción. Quizá la regale a quien disfrute más con ella. No es una droga potable para este pentagrama, mi cuerpo. Y menos aún en estos últimos tiempos, donde no existe iniciativa ni ganas de drogarme. Ni ganas.
Si estoy sobrellevando varias enfermedades a la vez que arrastra a mi mente hacia un escondite hostil. Si estoy sobrellevando este insomnio que pasó la barrera de las dos semanas. Dos semanas consecutivas de no poder dormirme antes de las ocho de la mañana. Antidepresivos y calmantes. Pastillas para dormir. No puedo drogarme con esta porquería que, quizá, en otra situación estaría bien hacerlo. Y para ese caso no sería porquería sino un aditamento más en mi sistema nervioso. Que quizá en otro cuerpo le venga mejor que a mi. Si llego a consumir el último regalo que me han dado, de seguro que aumentarán las horas de insomnio. ¿ O acaso no es así como funciona?. Si en este estado llego a consumir, no dormiré. Si a diario tomo pastillas para calmarme y relajarme y otra para lograr dormir, al menos eso dice el prospecto y mi psiquiatra, y le agrego esta cosa, sería un contrapeso difícil de sobrellevar. Mi cabeza giraría en tiempo muerto o a otra distancia. Si tomo calmantes es por que los necesito. Si tomo cocaína, obstruye la función de los medicamentos, de calmantes y me tensiono más. Más rígido mi cuerpo, más rígida mi cabeza, más rígido el pensamiento envolviendo todo en un mismo cuarto. Una mente amenazada de despertar un día y que explote en mil pedazos que se esparcen sobre las cucarachas de la cocina. No estaría nada mal, ahora que lo pienso. Tirar un poco de eso en cada rincón de la mesada. Quizá eso las mate. Quizá queden tan duras que pueda verla alguien una mañana al despertar, así se hará más fácil el puñetazo final.

1- peter pan y los niños vampiros
2- me lleva marcar el tiempo en las canciones, oír la pandereta cuando pega parejo al redoblante.
3 -las guitarras agudas pero no filosa como motosierra y el bajo bien abajo y grave como el peor.
4- la presión y las canciones. el deseo y la ansiedad. podrías?
5- el equipo ya esta, de acá en adelante...sera lo que sera o no seremos nada.
(de izq a der; Daria (Ex-Matildas), Edgar, Ferchys & me )




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