¿habrá tenido un orden de prioridades mi cerebro hoy?
Ayer acabé la noche adormecido por ansiolitícos. Antes tuve un encuentro furtivo con alguien que es capaz de darme demasiado, pero no es ése demasiado de lo que ando necesitando.
En realidad, cuando el encuentro termino, me quedé con la sensación inmune de no necesitar de nadie. Un abrazo, una caricia, que más dá. El cerebro partido en mil mitades. Pero ella, estaba ahí. Presente como un cronopio.
Todavía salpican en mí las gotas de lluvia del ayer
Y no tengo rastros que me impidan salir de mi costado y refugiarme por un instante en tu sexo.
Y si mañana logro perdurar, será por merito tuyo y no por mi propia densidad.
Nunca voy a poder expresar nunca nada.
No van a saber de mí más que palabras rondando en un papel asqueroso.
Y solo puedo ver el drama en tu visión
Es mi salud mental la que difiere.

No hay comentarios:
Publicar un comentario