lunes



En materia de rock, tal vez no sean tantas bandas,
pero algunas hay. Y muy buenas por cierto.
Y si no, siempre tendremos el jazz.


Siempre la misma imagen se repite todos los fines de semana. 
Siempre las mismas caras, las mismas preguntas, la misma expresión desesperada y resignada a la vez mirando de reojo el reloj adelantado que nunca avanza.
Y todos queremos ser geniales a su vez.
Corrección: todos aquellos que yo conozco.
En realidad por eso los conozco; la gente que no pretende nada de sí misma simplemente me aburre.
Aunque por otro lado es agotador. Y en definitiva ninguno está menos alienado que el resto de la gente común. Es sólo una ficción más para autocomplacerse al mirarse frente al espejo.
No somos genios. Sólo somos perteneciente a una generación aburrida, sin acontecimientos históricos que necesiten de sensaciones y actos heroicos, con la impresión de que ya esta todo hecho marcada en la piel. 

Sólo somos unos fuckings "i wanna be...". Aunque es cierto que el derrotismo nunca llevó a nada. Y la apatía se torna necesariamente aburrida para cualquiera que tenga sangre. Además eso quedo muy demodé. Sólo por eso, tal vez principalmente por lo último*, todos los que no tenemos el coraje necesario para suicidarnos (o todavía no encontramos una forma física y estéticamente genial de hacerlo) intentamos ser brillantes todos los días.
Ninguna de las canciones va a modificarle la vida a alguien; ninguno de nuestros escritos va a cambiar todo; nunca lograremos una forma estética perfecta y cerrada en sí misma aunque tal vez la imagen sea lo que más nos define. Pero todo vale hasta que encontremos una forma genial de terminar con todo. 


w. un borracho salta por la ventana, quisiera alguna vez poder cantar así.




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